
Esta, soy yo.
Me llamo Cassandra Hamilton, pero odio mi nombre así que llámenme sólo Cassie.
Tengo diecisiete años y en poco tiempo cumpliré mis dieciocho. ¿Qué es lo que
pido para mi cumpleaños? Un viaje a algún lugar con mi mejor amiga. Aún estoy
pensando a qué lugar iré pero no hay nada fijo por ahora, aunque supongo que
viajaré a América ya que todo lo que me gusta está allá. En cambio aquí es todo
aburrido, el clima siempre lluvioso, humedad, días grises… Las adolescentes
parecen ancianas de lo aburridas que son. Siempre me consideré una chica que no
se deja influir por nadie de los demás. Me considero rebelde, no me importa lo
que hagan los otros yo haré lo que yo quiera hacer. Por eso mismo es que no me
agrada Londres, porque todas las chicas de mi edad siguen lo que hacen las
otras, no tienen personalidad ni estilo propio, no viven la vida. Odio la
monotonía, me aburre demasiado. Todos me consideran una “niña bien” porque vivo
en un barrio privado, Saint James, que es el más caro de la ciudad. Mi familia
es rica y por eso me consideran una mimada, pero no lo soy. Para nada. Tal vez
soy “rebelde” porque intento de que me dejen de ver como una niña pequeña… No
lo sé.
Estudio en
una escuela especial llamada AFFAFE, que significa Achademy For Future Artists
From England. Mi talento es cantar, no quiero sonar egocéntrica pero creo que
canto bastante bien. Mi mejor amiga Alana y yo desde pequeñas nos hemos
interesado en la música y nuestros padres nos inscribieron juntas a esta
academia para que desarrolláramos nuestro don. Hace diez años que asisto a esa
escuela.

Ella es mi
hermana Alexia, la llamamos Alex. Tiene diecinueve años. Siempre nos llevamos
muy bien, es como una mejor amiga para mí. Le cuento absolutamente todo, y ella
a mí. Desde que éramos pequeñas somos unidas. De mis tres hermanos es con la
que tengo más relación, pero oigan no es por preferencia, a los tres los quiero
por igual, pero con Alexia creo que es por la poca diferencia de edad y porque
tenemos gustos parecidos. Siempre le pido consejos sobre todo: chicos, ropa,
amigas, etc… Tiene un novio llamado Zachary. Él no me agrada. La hace sufrir
muchísimo y odio que mis hermanas sufran, no lo soporto. Él es una mala persona
y Alex lo sabe, cada vez que él le hace daño ella lo perdona. En mi opinión
creo que él la tiene amenazada. A veces mientras Alex duerme voy hasta su
habitación y le levanto la playera y le veo maras. Sospecho mucho de Zachary.
Es un mal tipo, lo detesto. Siempre se hace el bueno delante de mis padres,
pero ellos tampoco lo quieren. Hace mucho él había engañado a mi hermana con
una amiga, pero ella lo perdonó y volvieron. No sé cómo pudo perdonarlo… Pero
bueno, Alex está “feliz” y eso es lo que me importa…

Somos Alex y yo
en un almuerzo en casa de nuestros abuelos, yo soy la de la izquierda

Ella es mi
hermanita, Candace, Candy. Tiene once y es la menor de los cuatro hermanos, por
lo tanto es la más mimada y consentida. Mi mamá y papá le dan todos los gustos
y siempre están pendiente de ella. Supongo que al vernos a mí, Alexia y
Christopher ya mayores, les agarró la melancolía y quieren retener a Candy para
que nunca los deje. Igualmente, Candy es una niña muy inteligente y sabe bien
lo que hacen nuestros padres, pero no se aprovecha porque es súper buena persona
y muy dulce. Amo hablar con ella tanto como ella ama los animales (que en
verdad es mucho). Hace equitación, es brillante en eso. Aspira a ser una grande
en ese deporte. Estos últimos días no se despega del televisor porque en los
Juegos Olímpicos están pasando equitación, y se vuelve loca. Bueno, como les
decía, adoro hablar con ella porque siempre cuando lo hago me saca una sonrisa.
Es muy especial para mí, es como mi hijita. De pequeña vivíamos jugando a la
mamá, lo adoraba. Ahora Candy se queja de que no pasamos más tiempo juntas como
lo hacíamos antes, porque la “abandono por mis amigas y por mis salidas”. Nunca
la abandonaría, es mi hermanita pequeña y siempre lo será. ¡La amo! Pero debo
admitir que este último tiempo me he distanciado un poco de ella.
Candy
tiene un problema, cuando nació le identificaron un grado de dislexia
importante. Habla perfectamente, pero escribir y leer le cuestan horrores. Mamá
y papá la inscribieron en una escuela especial para disléxicos desde pequeña,
pero hasta ahora no ha habido grandes cambios. Los médicos dicen que es porque
al hablar muy bien se niega a aprender a leer y escribir de ese modo. Pero
también dice que con el pasar del tiempo Candy se acomodará y aprenderá a leer
y escribir perfectamente.

Él es mi hermano
Christopher, le decimos Chris. Tiene veintiún años y es el mayor de los cuatro.
Nos cuida y protege como si fuéramos sus hijas. Es súper celoso y
sobreprotector, especialmente con Candy. Vive pendiente de ella y de lo que le
pasa o lo que le preocupa. Si alguien se burla de ella por su enfermedad, él
está dispuesto a romperle la cara. Eso tiene un pro y una contra a la vez para
Candy: pro que su hermano la defiende, y contra que los chicos le temen a Chris
por lo tanto les cuesta acercarse a ella. Pero en fin… Es como nuestro segundo
papá. También me llevo muy bien con él, lo adoro. Cuando éramos pequeños me
vivía molestando, pero ahora que ya hemos madurado nos queremos muchísimo.
Juega al rugby desde los siete años, es su pasión. Lo habían becado para que
fuera parte de una selección de Inglaterra, pero se fracturó y no pudo. Ahora
es coordinador de rugby en una escuela de deportes. Tiene una novia llamada
Sienna, me cae genial y es muy bonita. Me llevo muy bien con ella también. Es
francesa pero habla inglés a la perfección. Sus padres murieron en un accidente
automovilístico hace cuatro años, allí fue cuando ella vino hasta aquí, para
quedarse con sus tíos, y en el colegio conoció a mi hermano. Se enamoraron y
bueno… aquí están hoy. Hace tres años y siete meses que están saliendo, son un
amor. Mi hermano es súper tierno con ella, se nota que ambos se aman mucho. Son
tan lindos juntos… Esto me demuestra que me hace falta un novio.

¿Quién es ella?
Elizabeth “Lizzy” Diamonds, alias, la mejor mamá de todo el universo. Tiene
cuarenta y seis años, trabaja como periodista en una revista de modas. Nació en
Bradford, Inglaterra. Era única hija. Mis abuelos no podían mantenerla por lo
que la dieron en adopción cuando era bebé. La mandaron aquí, a Londres, donde
una señora y un señor muy amables y de mucha cultura la adoptaron como su hija,
esos dos señores son hoy a los que yo considero mis abuelos. Mamá y papá se
conocieron en la secundaria, se enamoraron, se pusieron de novios y luego
terminaron. En la universidad se volvieron a encontrar y como la primera vez,
volvieron a enamorarse. Se pusieron de novios de nuevo y luego se casaron. Se
mudaron a un pequeño apartamento en el centro de la ciudad donde tuvieron a
Chris. Dos años más tarde llegó Alex. Al ver que el apartamento era muy pequeño
para cuatro personas se mudaron a una casa más grande. Allí nací yo. La casa no
les convenció y luego nos mudamos aquí, a Saint James. Donde Candy nació.
¿Por qué es la mejor mamá del mundo? Porque
desde pequeña tuvo una infancia muy triste y solitaria, pero aún así nunca bajó
los brazos y quiso formar una familia para darle amor y llenar ese vacío que
tenía. Porque es la primera persona a la que Chris, Alex, Candy, papá y yo
vemos cuando nos levantamos y la última cuando nos acostamos. Porque es la
persona que se preocupa siempre por nosotros, que nos quiere ver felices. Desde
que nacimos nos quiso ver crecer sanos y fuertes, y así es hoy en día. Gracias
a ella nosotros cuatro somos lo que somos, y podrá tener millones de defectos,
pero tiene el doble de virtudes.

Él es nuestro
padre, Josep Hamilton. Es jefe y dueño de una agencia de bienes raíces. Le va
muy bien en su trabajo, de hecho a ambos (a mamá también), por eso es que
estamos bien monetariamente. Mi papá tiene cuarenta y seis años al igual que
mamá, se llevan dos meses solamente. También es el mejor padre del mundo. Todos
sabemos que siempre vamos a poder contar con él, porque siempre nos escucha y
cuando nos nota preocupación o tristeza en la cara es el primero en darse
cuenta y preguntarnos si todo se encuentra bien.
Papá nació
aquí, en Londres. Cuando tenía cinco años tuvo un accidente automovilístico en
el que venía sin cinto puesto, lo que produjo que le agarrara una hemorragia
interna en un riñón, lo cual hizo que este no funcionara más. Lo llevaron a un
hospital, lo internaron y al saber cuál era el asunto, decidieron extraerle un
riñón y ponerle uno artificial. Pero papá vive haciéndose análisis y estudios
para ver cómo está el funcionamiento de este. Aunque los médicos le dijeron que
teniendo el riñón artificial podía tomar alcohol, él no se arriesga porque sabe
que la medicina no siempre es el cien por ciento certera. Así que por
precaución, se cuida mucho tanto en lo que toma como en sus actividades.
Odio ver a
papá sufrir y quejarse en las noches porque le “molesta el costado”, y sentir
que va al baño haciendo el mayor esfuerzo posible para no hacer ruido y que no
nos demos cuenta. Pero es inevitable, mi cerebro ya tiene implantado algo así
como una alarma que me avisa cuando papá está en el baño, y al menor ruido que
hace, me despierto. Igualmente, la falta de un riñón no es tan grave, muchas
personas la tienen y viven una vida normal. Pero aún así me siento triste por
él. ¡Malditos riñones! ¡¿Para qué existen?!

Ella es mi
mejor amiga, Alana McQuay. Tiene diecisiete años y es como una hermana para mí.
Es de Hawaii, nació y vivió allí hasta los seis años. Nuestros padres son
mejores amigos desde la infancia porque estudiaban juntos en el colegio. Un día
su padre, Paul, decidió mudarse a Hawaii y allí él y mi papá perdieron un poco
el contacto. Después de un año volvieron a hablar y desde entonces todos los
años íbamos a visitarlos a Hawaii. Nuestras familias son como parientes, muy
unidas. He pasado millones de momentos con Alana y la quiero muchísimo. También
quiero mucho a su familia, son todos muy buenos conmigo y son buena gente.
Alana
tiene una gran voz, canta maravillosamente. Ambas odiamos Londres y nos
queremos ir lo más pronto posible de él. Toda la vida hemos planeado irnos a
vivir juntas a Hawaii, lo amamos. De pequeña adoraba ir a visitarla. Los padres
de Alana se llaman Paul y Serena, son amigos íntimos de mis padres. Tiene un
hermano mayor llamado Sean, de diecinueve, y dos menores llamados Noah y Mila,
de quince y once. Mila es la mejor amiga de Candy, y prácticamente vive en mi
casa. Alana y yo nos vemos muy reflejadas en ellas.
Estoy
considerando en que Alana me acompañe a mi viaje por mi cumpleaños, porque
ahora que pienso ¿qué haría yo en América sin una compañía? Además, Alana es la
mejor compañera de viaje. ¡La adoro! Siempre puedo confiar y contar con ella.
Sé que la pasaremos genial en América si es que viajamos juntas… Sin dudas es
la mejor amiga que puede haber.
No hay comentarios:
Publicar un comentario